Header image for news printout

Nota informativa sobre Libia

Chino | Inglés

Portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos:  Rupert Colville

Lugar: Ginebra 

Fecha: 17 de abril de 2020

Tema: Libia

Estamos profundamente preocupados por los enfrentamientos constantes en Libia y la repercusión de las hostilidades sobre la población civil, los hospitales y otras instalaciones médicas encargadas de hacer frente a la pandemia del COVID-19. Hemos recibido informes que indican que los ataques en Libia han aumentado, a pesar de los múltiples llamamientos a un alto al fuego emitidos en el mundo entero, entre otros por el Secretario General de las Naciones Unidas, durante estos tiempos difíciles. Exhortamos a todas las partes en conflicto a que acuerden una tregua humanitaria.

El hospital Khadra, en Trípoli, encargado de recibir a pacientes infectados por el COVID-19, fue atacado por misiles en tres ocasiones entre el 6 y el 10 de abril. La intensificación del conflicto a lo largo de la costa oeste durante las pasadas semanas trajo consigo la suspensión de los servicios en cuatro hospitales de Sabratha y Surman. La Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia ha documentado al menos 131 bajas civiles (64 muertes y 67 heridos) desde principios de año, hasta el 31 de marzo. Esta cifra representa un incremento general en bajas civiles del 45 por ciento en comparación con los tres meses anteriores.

Los ataques indiscriminados y los bombardeos contra hospitales y otras instalaciones médicas suponen violaciones del derecho humanitario internacional y pueden, según las circunstancias, considerarse crímenes de guerra. Los ataques que dañan o afectan de cualquier otra manera al funcionamiento normal de las instalaciones médicas son aún más lamentables en el contexto del brote de COVID-19, habida cuenta de que el sistema sanitario del país está saturado y dispone de recursos insuficientes. El Índice de Seguridad Sanitaria Mundial sitúa a Libia, junto a otros 27 países de un total de 195, como “los más vulnerables frente a nuevos brotes de enfermedad”.

Aun reconociendo el carácter positivo de la puesta en libertad de más de 1600 presos en Libia, nos preocupa que las autoridades hayan excluido mayoritariamente a las mujeres y los niños de las medidas para reducir la población penal, en su esfuerzo por contener la propagación del COVID-19. Nos alarma que sólo se haya puesto en libertad a unas pocas mujeres y niños. Aunque no se conoce el número exacto de mujeres encarceladas, se calcula que son unas 500. Hay también un cierto número de niños detenidos arbitrariamente sin cargos, en algunos casos debido a supuestos vínculos de sus familias con los combatientes del Estado Islámico de Iraq y Levante (EIIL). Algunos de ellos tienen entre 12 y 14 años de edad. Por lo general los niños no suelen estar separados de los adultos, lo que supone un mayor riesgo de abusos, y no hay un número suficiente de guardianes competentes de sexo femenino.

Instamos a las autoridades a que liberen a cualquier persona cuya reclusión sea arbitraria y a que limiten estrictamente los plazos de detención previa al juicio. Los ancianos, las personas con patologías previas, las personas con discapacidad, las mujeres, los niños, los migrantes y los refugiados actualmente detenidos en Libia deben ser puestos en libertad urgentemente, debido al brote de COVID-19, al hacinamiento en los centros de detención y la falta de cuidados sanitarios adecuados en estas instalaciones.

FIN

Si desea información adicional o material de prensa, puede ponerse en contacto con: Rupert Colville - + 41 22 917 9767 / rcolville@ohchr.org o Jeremy Laurence - + 41 22 917 9383 / jlaurence@ohchr.org o Liz Throssell - + 41 22 917 9296 / ethrossell@ohchr.org  o Marta Hurtado - + 41 22 917 9466 / mhurtado@ohchr.org

Etiqueta y comparte - Twitter: @UNHumanRights y Facebook: unitednationshumanrights