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World Law Congress “Educar en Derechos Humanos”
Video de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet


20 de abril de 2021

Me complace dirigirme al World Law Congress. 

Saludo su dedicación al fortalecimiento del Estado de Derecho, la libertad y la paz.

Acojo con satisfacción el tema crucial de este panel.

Para promover y respetar sus derechos humanos, la gente necesita conocerlos y saber cómo protegerlos.

Deben tener la seguridad de que todas y todos somos igualmente merecedores de dignidad, respeto y justicia, sin discriminación alguna.

Que se les anime a participar en las decisiones que afectan a sus vidas y en la realización colectiva de los derechos.

La educación en derechos humanos fomenta la apreciación de nuestra humanidad común al tiempo que abrazamos y valoramos nuestras diversidades.

Puede facilitar el acceso de las niñas a la salud sexual y reproductiva; movilizar a la gente para combatir la discriminación y el odio, en línea y fuera de ella; reducir las desigualdades e impulsar la participación democrática de todas y todos en la vida pública.

En el contexto de la pandemia de COVID-19, se promoverá una respuesta a la emergencia sanitaria basada en los derechos, incluso exigiendo acceso universal a las vacunas.
En resumen, la educación en derechos humanos nos capacita para identificar nuestros derechos y reclamarlos efectivamente.

Es imposible que nos recuperemos mejor de esta crisis sin ella.

Los sistemas educativos tienen la responsabilidad fundamental de ofrecer una educación de calidad que, además, esté diseñada para que los estudiantes dispongan de herramientas que apoyen su participación en sus comunidades, tanto locales como globales.

Los derechos humanos están en el centro de esa educación, como proclaman la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención sobre los Derechos del Niño.

La comunidad internacional ha reconocido cada vez más su importancia.

Se han adoptado programas y declaraciones, ya que la Asamblea General de las Naciones Unidas y el Consejo de Derechos Humanos abordan periódicamente el tema, que también es una meta en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Sin embargo, el mayor valor de estos instrumentos y compromisos globales reside en la acción que pueden inspirar a nivel nacional y local, donde la educación y la formación en derechos humanos deben tener lugar constantemente.

Es necesario incluirlos en las políticas y la legislación nacionales, con el apoyo de estrategias de aplicación, recursos adecuados y mecanismos de coordinación que garanticen la coherencia, la supervisión y la rendición de cuentas.

Permítanme ser clara.

La educación en derechos humanos no es un "extra opcional" ni debe considerarse una obligación menor.
Es vital para promover la participación y la inclusión, la cooperación y la solidaridad.

Fomenta el entendimiento y previene la violencia.

Como tal, debe ser tratada como lo que es: una inversión en nuestro futuro que no podemos permitirnos pasar por alto.

Les agradezco su apoyo.